Documentación · Guía 8 de 14
Multicalendario, vista anual · «Año en cifras»
Año en cifras
Doce meses de un vistazo, con el recibo de cada mes. Pone los doce meses del año juntos en un solo panel, cada uno con el mismo recibo que imprime su «Lectura del mes», y lo que todavía no sabe lo enseña como hueco.
- Dónde
- En el multicalendario de Airbnb, en la vista anual: el botón «Año en cifras», en la fila del año.
- Qué lee
- Tu historial de pagos del año, el calendario y las reservas de cada mes, la ocupación de Airbnb de cada mes, tus reseñas y cuántos anuncios tiene tu cuenta. El desglose de cada reserva y las páginas del embudo, sólo si lo pides.
- Qué cuesta
- Ninguna llamada a la IA. Lecturas de tus propios datos en Airbnb, de una en una y sólo de lo que aún no se ha leído. Los desgloses y el embudo, que son decenas de lecturas, sólo cuando pulsas su botón, que antes te dice cuántos son.
- Qué cambia en Airbnb
- Nada. Sólo lee.
El problema
Cada mes de tu calendario ya tiene su «Lectura del mes». Pero lo que quieres saber casi nunca es un mes suelto: es si agosto fue bueno o fue lo normal, cuánto te quedó este año ya sin la limpieza, qué tienes reservado para lo que queda. Para eso tendrías que abrir doce tarjetas, una detrás de otra. Y las cifras de pago de Airbnb traen la limpieza dentro.
Dónde está
Abre tu multicalendario en la vista anual. «Año en cifras» está en la fila del año, así que sólo aparece en esa vista. El de al lado, «Días de la semana», es otra herramienta: junta tus noches ya pasadas por lunes, martes, miércoles… Éste va por meses del año natural, incluidos los que todavía no han llegado.

Si no has iniciado sesión en la extensión, el botón te lo pide antes. No manda nada a ninguna IA, así que no necesita clave de OpenAI ni te enseña el aviso de datos. Cuenta y configuración enseña cómo entrar.
Se abre con lo que ya hay
El panel se abre justo debajo de la fila del año y empuja el calendario: es parte de la página, no una ventana por encima. Se dibuja al momento con lo que ya se sabe; al principio, sólo lo que el propio calendario enseña.

Y detrás va leyendo los meses que faltan, de uno en uno y a ritmo pausado; arriba ves por dónde va. Un mes todavía sin leer sale con guiones, nunca con ceros. Aparte, le pide a Airbnb su propia ocupación de cada mes. Si cierras el panel, deja de leer; tras tres meses seguidos sin nada, también se para. Lo leído de los meses cerrados se guarda para la próxima vez.
Cómo se lee
Doce columnas, de enero a diciembre del año que tenías en pantalla al pulsar. Arriba, tres corchetes: los meses cerrados, el que está en curso y los que están por delante. La raya de «hoy» separa el mes que corre de los que vienen.

En horizontal van los carriles: dinero, ocupación, embudo, señales y demanda. Los chips de la cabecera encienden o apagan cada uno, y también la fila del precio pedido.
El dinero: el mismo recibo, por fecha de pago
El carril del dinero no hace cuentas propias: cada columna es el mismo recibo que imprime la lectura de su mes. Para restar la limpieza hace falta el desglose de cada reserva. Sin él, no pinta una barra como si lo tuviera: deja un hueco a trazos, con el total de Airbnb encima.
La leyenda dice lo que irá en su sitio. En verde, «para ti»: lo que paga Airbnb menos la limpieza de cada reserva. Encima, en oro, «sin vender»: lo que pides por las noches libres, menos una comisión. Es la de una reserva hecha hoy, mientras esas noches todavía se pueden reservar; en un mes cerrado, la que pagaron sus propias reservas, cuando ya se sabe.

Y fíjate en lo que dice de las fechas: el dinero va por fecha de pago, no de estancia. Lo que ves en un mes es lo que Airbnb te pagó o tiene por pagarte ese mes, aunque las noches fueran de otro.
Un hueco que dice por qué
Pasa el ratón por una columna y sale su ficha: el recibo del mes en pequeño, con las mismas palabras que la «Lectura del mes». Aquí la fila de la limpieza dice por qué no se restó: falta el desglose de sus reservas. Por eso el total se llama «Total de Airbnb» y no «para ti».

Debajo van el precio medio pedido y las noches, las dos ocupaciones, cada una con su nombre, y la demanda. Donde no hay embudo, lo dice: abre el mes para leerlo.
Completar los meses cerrados: primero, lo que cuesta
A un mes cerrado le falta el desglose de sus reservas si nunca lo abriste. El botón dorado «Completar los N meses cerrados» lo pide por ti, mes a mes, como si los abrieras. Pero sólo si lo pulsas, y antes te dice cuántos desgloses va a leer, de uno en uno. Los que este navegador ya guardó, de un mes que abriste o de la Ventana dorada, no se vuelven a pedir.

Mientras trabaja, la cabecera dice qué mes completa, con un botón «Parar». Lo leído se queda guardado, así que después el botón pide menos. Si Airbnb pidiera esperar, se pararía solo, te diría por qué y, en esta página, ya no te volvería a ofrecer el botón.
Después: una suma que no calla lo que falta
Ahora la cabecera suma «para ti», pero sólo de los meses que lo tienen, y dice cuántos se quedan fuera en vez de callarlo. Al lado, la ocupación visual media (la de Airbnb va mes a mes y no se promedia) y el mes con más «para ti».

Y el mismo mes de antes ya trae la limpieza restada, con cuántas reservas entran en la cuenta. Su «sin vender» ya va neto, sin la comisión que pagaron esas reservas.

El mes en curso y los que vienen
En el mes en curso, lo que queda por vender cuenta desde hoy, y la ficha lo dice. En los que vienen todavía no hay nada cobrado. Lo que hay es lo que Airbnb tiene por pagarte, que aún puede bajar si alguien cancela; las noches ya reservadas, en verde tenue; y lo que todavía puedes vender a tus precios de hoy. Para restar la limpieza de estos meses, abre su «Lectura del mes»: si este panel está abierto, se pone al día solo.
Dos ocupaciones, precio pedido, embudo y demanda
El carril de la ocupación lleva dos cifras, cada una con su nombre. Arriba, la «Ocupación según Airbnb»: la que calcula Airbnb en su panel de rendimiento, leída de ahí mes a mes y nunca recalculada. Debajo, la ocupación visual, la que ves en tu calendario: verde, noches ocupadas; oro, libres; gris, bloqueadas, entre todas las noches del mes. Cada una divide entre sus propias noches, así que no tienen por qué coincidir; una línea de la cabecera da la cifra de Airbnb de los últimos 365 días. La fila «Pedido» es el precio medio que pides por noche libre, y cuanto más verde, más alto.

Embudo y señales salen con guiones, a propósito. Encima de las cuatro tasas del embudo van las impresiones y las visitas: hasta cinco páginas de Airbnb por mes, sólo del anuncio en pantalla, y este panel no las lee por su cuenta. Para leerlas, abre la pestaña Embudo en la «Lectura del mes» de ese mes, o pulsa «Leer el embudo de los N meses que faltan»: las lee de una en una y antes dice cuántas páginas cuesta. Lo que lee sale coloreado con las mismas bandas que usa Señales. La demanda sí está: reservas, contadas en el mes en que entran, estancia media y reseñas con su nota.
Por qué funciona
Cada columna es el recibo de su mes, con la misma cuenta que su tarjeta: no hay una segunda cuenta que se pueda desviar. Lo que no sabe lo enseña como hueco. Y lo caro se pide sólo cuando tú lo pides, con el coste delante.
Sus límites
- El dinero va por fecha de pago, no de estancia. Aquí no hay RevPAR; está en la lectura de cada mes.
- Lo cobrado es de toda tu cuenta: con más de un anuncio no calcula «para ti», y te dice por qué.
- «Para ti» es lo que paga Airbnb menos la limpieza, no tu beneficio. Si limpias tú, lo que te toca es el «Total de Airbnb».
- Embudo y señales, sólo en los meses que abres o cuando pulsas su botón. El botón de completar sólo completa los meses cerrados.
- Pone los meses de un año uno junto a otro, y la lectura la haces tú. Compararte con anuncios parecidos es cosa de Pulso del mercado.