Documentación · Guía 1 de 14
Bandeja de mensajes · «Redactar una respuesta»
Redactor de respuestas
La respuesta, con todo lo que ya sabes, en borrador. Un botón en la caja de mensajes de Airbnb reúne el hilo, la reserva y tu anuncio, y deja en la caja una respuesta con el tono y el idioma que elijas, sin enviarla.
- Dónde
- En tu bandeja de mensajes de Airbnb, en la caja de escribir del hilo abierto: el rayo junto a las respuestas rápidas, que se llama «Redactar una respuesta».
- Qué lee
- Los últimos mensajes que la página tiene cargados, el panel de la reserva, los textos, las normas y la hora de salida de tu anuncio, lo que escribas como contexto extra y la revisión del huésped, si ya la habías abierto.
- Qué cuesta
- Al menos una llamada a la IA con tu clave de OpenAI por borrador, y más si hay que reescribirlo.
- Qué cambia en Airbnb
- Escribe el borrador en la caja de mensaje y nunca lo envía. Enviarlo lo haces tú.
El problema
Te escribe un huésped. Para contestarle bien tienes que volver a leer la conversación, mirar las fechas de su reserva y acordarte de lo que pone tu anuncio. Y luego escribir algo que no suene a plantilla, que no prometa nada que no esté en tu mano y que no le vuelva a preguntar lo que ya te dijo. Mensaje a mensaje, eso lleva su tiempo.
Dónde está
Abre una conversación en tu bandeja de mensajes. En la caja de escribir de Airbnb, justo después del botón de respuestas rápidas, la extensión añade un rayo azul marino que se llama «Redactar una respuesta». Sólo aparece ahí, y nunca envía nada por su cuenta.

La primera vez te pide entrar con Google y aceptar un aviso sobre tus datos, porque la conversación va a OpenAI. Cuenta y configuración enseña las dos cosas, y dónde va tu clave de OpenAI.
Tres decisiones y un botón
El rayo abre una ventana pequeña justo encima de él: «Proponer una respuesta», con todo lo que ya sabemos de esta conversación. Sólo te pide tres cosas: el idioma, el tono y, si quieres, algo que tú sabes y que no está en el hilo. Lo demás lo reúne por su cuenta. Y debajo del botón dorado lo dice bien claro: se queda en borrador, no se envía nada.

Los tonos no son adjetivos, son situaciones, y cada uno lleva su propia instrucción a la IA:
- Cálido y cercano, el que viene puesto: con ganas de ayudar, sin empalagar y sin formalidades.
- Breve y directo: dos o tres frases. Contesta y para.
- Instrucciones claras: números, horas y pasos dichos sin rodeos.
- Algo salió mal: primero reconoce lo que pasó y luego dice qué vas a hacer.
- Hay que decir que no: lo dice pronto, da la razón de verdad y ofrece lo que sí puedes hacer.
El idioma, por defecto, es «El del huésped»: a la IA se le pide que conteste en el idioma en que escribe el huésped y, si cambió, en el último que usó.
El primer borrador, en la caja y sin enviar
Pulsas «Proponer una respuesta» y primero lee («Leyendo la conversación y tu anuncio…»), luego escribe («Escribiendo…»). El borrador va directamente a la caja de mensaje de Airbnb, donde escribirías tú. No se ha enviado nada: el botón de enviar sigue ahí, esperándote. La ventana te lo recuerda: «La tienes en la caja de mensaje. Léela antes de enviarla.»

Cierras la ventana y el borrador sigue en la caja. Lo lees, lo cambias si hace falta y lo envías tú.

Si en la caja ya tenías algo escrito, no lo toca sin preguntar: «Añadirla debajo» o «Reemplazarlo». Y antes de que elijas te avisa de que lo reemplazado no vuelve con Deshacer. Si en la caja sólo está su último borrador, «Proponer otra» lo cambia sin preguntar.
Con qué la escribió
Debajo del aviso verde, en pequeño, la ventana dice con qué escribió el borrador. Va a salir con tu nombre: tienes derecho a saber qué miró.

- Los mensajes del hilo: los últimos que la página tiene cargados, hasta cuarenta.
- La reserva: lo que enseña Airbnb en el panel de la derecha, sus fechas y cuántos vienen.
- Tu anuncio: sus textos, sus normas y la hora de salida, que se leen una vez y se guardan media hora; es la misma lectura guardada que usa el Auditor de hospitalidad. Si no puede saber con seguridad de qué anuncio es la reserva, escribe sin él, y «Escrita con:» no dice «tu anuncio».
- La revisión del huésped, sólo si ya habías abierto la revisión de este huésped. Nunca la lee por su cuenta, y a la IA sólo le llegan sus cifras, si está verificado y hasta tres recordatorios, nunca lo que dicen las reseñas o el perfil.
El hilo y la reserva ya están en tu pantalla, así que leerlos no le pide nada a Airbnb.
Contexto extra
En «Contexto extra (opcional)» escribes lo que tú sabes y el hilo no. Lo que pones aquí manda sobre todo lo demás, incluso sobre tu anuncio.

Si cierras la ventana para volver a leer algo más arriba, lo escrito no se pierde. Se queda guardado para este hilo, y sólo para este, mientras no recargues la página.
Pides otra, aquí con el tono en «Breve y directo», y el borrador nuevo sustituye al anterior en la caja. La línea «Escrita con:» dice ahora también «tu contexto».

Cuando falta un dato
Si para contestar bien le falta un dato, no se lo inventa. Escribe la frase con un hueco entre dobles corchetes, dentro del mensaje, y te lo apunta en «Rellena esto antes de enviar». Un hueco que se ve es mejor que un dato que parece bueno y no lo es.
Si el borrador lleva un teléfono, un correo, un enlace fuera de Airbnb o una aplicación como WhatsApp, sale el aviso «Dato de contacto»: Airbnb los bloquea antes de que haya reserva confirmada. Sólo avisa; no borra nada.
Lo que recuerda
Al volver a abrirlo, recuerda el idioma y el tono que elegiste, en este navegador. El contexto de antes ya no está: se usó y se olvida, para que no se cuele en otra respuesta.
El idioma también lo puedes fijar tú. Hay nueve opciones: el del huésped, español, inglés, francés, italiano, alemán, portugués, neerlandés y catalán.

Por qué funciona
Junta en un clic lo que irías a buscar a tres sitios. Y está hecho para no sonar a plantilla: a la IA se le pide que conteste en la primera frase lo que sigue pendiente, que no vuelva a sacar lo ya cerrado, que no le pida al huésped confirmar normas que aceptó al reservar, y que pregunte una cosa como mucho.
Después, el código revisa lo que vuelve. Las rayas largas se quitan. Un dato de contacto hace saltar el aviso. Y si el borrador deja ver que miraste al huésped, con frases como «tus reseñas» o un trozo copiado de su revisión, se tira y se escribe otra vez.
Sus límites
- Sólo ve lo que la página tiene cargado. No lee tu calendario ni tus precios.
- Lo que quita «Reemplazarlo» de la caja no vuelve con Deshacer.
- El aviso de contacto a veces toma una fecha por un teléfono.
- La comprobación de la revisión no reconoce una reseña traducida.
- La lista de huecos la da la IA, y la extensión no la compara con los corchetes del texto. Lee el borrador entero.
- Cada borrador es al menos una llamada a tu propia cuenta de OpenAI, y hasta tres si un intento se descarta o falla.
- La IA se puede equivocar. Por eso te lo propone, y decides tú.