Documentación · Guía 13 de 14
Multicalendario, vista anual · «Señales»
Ritmo de reservas
¿Sigue entrando demanda a tu ritmo de siempre? Cuenta las noches netas de los últimos 30 días por el día en que se reservaron, las compara con tu rango habitual y te dice si tu espera desde la última reserva es normal para ti.
- Dónde
- En tu multicalendario de Airbnb, en la vista anual: el botón «Señales», pestaña «Estado». Ritmo de reservas es el primer bloque.
- Qué lee
- La lista de reservas de tu anuncio: el día en que se hizo cada reserva y, si se canceló, el día en que se canceló; sus noches y fechas; y lo que Airbnb te paga por las que siguen en pie.
- Qué cuesta
- Nada de IA. Una lectura de tu lista de reservas, que se guarda en este navegador hasta seis horas.
- Qué cambia en Airbnb
- Nada. Solo lee.
El problema
Tu calendario te enseña cada reserva en las noches de la estancia: cuánto tienes vendido, no cuándo se vendió. No te dice si esta semana siguen entrando reservas, ni cuántas noches se cayeron por cancelaciones. Y cuando pasan unos días sin ninguna reserva nueva, no te dice si eso es normal para ti. Ritmo de reservas te contesta con tu propia historia.
Dónde está
Abre tu multicalendario de Airbnb en la vista anual. En la fila de botones de la extensión, encima del calendario, está «Señales», que solo aparece en esa vista. Abre el panel «Señales del anuncio», y lo primero de su pestaña «Estado» es Ritmo de reservas, con dos tarjetas: «Ritmo» y «Última reserva».

La primera vez, el panel todavía no ha leído nada: lee cuando pulsas «Leer los datos», de una consulta en una, para no saturar tu cuenta (ese panel tiene su propia guía). Después, el bloque le pide a Airbnb tu lista de reservas; mientras llega, las dos tarjetas guardan su sitio, y en unos segundos se llenan.
Si no has iniciado sesión, o aún no has aceptado el aviso de datos, «Señales» te lo pide primero. Cuenta y configuración explica las dos cosas.
Noches netas, por el día en que se reservaron
La cifra grande de «Ritmo» son noches netas: las que entraron en los últimos 30 días menos las que se cancelaron en esos mismos días. Cuentan por el día en que se hizo la reserva, no por la estancia: una reserva hecha ayer para dentro de unos meses ya cuenta, porque es cuando llegó la demanda. Una cancelación resta sus noches el día en que ocurre, aunque la reserva sea de antes de la ventana.

Debajo, contra qué se compara: con 395 días de historia, los mismos 30 días del año pasado («El año pasado en esta época vendiste…»); con siete meses, la mediana de tus seis ventanas de 30 días anteriores («Tu ritmo habitual en estos meses es de…»). Con menos, todavía no hay con qué comparar, y la tarjeta lo dice.
A la derecha, tu ingreso de las reservas de esta ventana que siguen activas. Sus estancias pueden caer dentro de meses, así que no es lo cobrado este mes, y nunca entra en la comparación.
Tu rango habitual, no un número suelto
Con pocas reservas al mes, una sola estancia larga mueve mucho la cifra. Por eso la tarjeta no se queda en un porcentaje suelto: te da tu rango habitual, los valores que, con tan pocas reservas, no se distinguen de tu referencia. Mientras caigas en la zona verde de la barra, el chip dice «En ritmo». Si caes a la izquierda, sale «Atrás»; a la derecha, «Adelante», en dorado, porque vender bastante más de lo habitual también merece mirarse. La frase de debajo de la barra explica el veredicto, y doce barras pequeñas te enseñan la forma de tus últimas doce semanas.
Días desde tu última reserva
«Última reserva» contesta la pregunta que más inquieta: ¿cuántos días llevo sin una reserva nueva? Cuenta desde el último día en que se hizo una reserva que sigue en pie, no desde una llegada. Y compara esa espera con tus propios periodos sin reservas: los de esta misma época del año pasado, si tu lista llega hasta ahí y tiene suficientes, y si no, los de los últimos 90 días. La tarjeta dice cuáles.

La barra te dice hasta dónde es normal para ti, desde cuándo es raro y qué es lo típico. Es normal mientras la espera no sea más larga que tres de cada cuatro de tus periodos. Para llamarla rara, y que el chip diga «Alerta», no basta con pasar de nueve de cada diez: además tiene que superar el doble de lo típico, para que no salte cada mes. En medio queda «Atención». Con menos de ocho periodos, la tarjeta dice «Sin historial». «Ver la reserva» abre esa reserva en Airbnb, en otra pestaña.
El detalle, en una frase
«Ver el detalle» abre la pantalla completa. Arriba, la lectura en una frase: qué pasó, qué significa y si hay que hacer algo. Cuando hay veredicto, acaba con «No hace falta reaccionar.», «Vale la pena vigilarlo.» o «Merece que lo mires.». Debajo, las tres cifras que la sostienen: «Pickup neto», «Última reserva» y «Posición, próximos 6 meses».

Doce semanas, reservado y cancelado por separado
Más abajo, en la pestaña «Pickup», tus últimas doce semanas: arriba lo que entró, abajo lo que se canceló y, debajo de cada fecha, el neto. Una cancelación cuenta en la semana en que ocurre, aunque la reserva fuera de hace meses, así que una semana puede salir negativa. La semana en curso sale más tenue y dice en qué día va, para que una semana recién empezada no parezca un desplome. Las semanas empiezan el día que se usa en tu país.

De dónde sale lo normal
«Periodos sin reservas» enseña contra qué compara «Última reserva». Cada pico sube un día por cada día sin una reserva nueva, y vuelve a cero cuando entra una que sigue en pie. Lo dorado es el periodo en el que estás ahora. Una frase los cuenta, una lista da los cinco más largos, y el botón de tramo con el punto dorado es el que usa la tarjeta.

Puedes pasar a 6 o 12 meses sin pedirle nada nuevo a Airbnb. Una reserva que se canceló después no corta el periodo: queda marcada en rojo el día en que se hizo.
De qué están hechas las noches nuevas
Después, las noches nuevas repartidas por antelación (hasta 14 días, de 15 a 44, 45 o más) y por mes de estancia, y una tabla contra tu histórico. Solo las noches netas llevan rango y veredicto. Las demás filas llevan su etiqueta: «dato informativo» las reservas, la antelación y la estancia media; «se muestra siempre» las cancelaciones; «no se compara» el dinero.

«Cómo se calcula el rango habitual» te dice de dónde sale: tus reservas se remuestrean mil veces, siempre con la misma semilla, y se queda el 80 % central de los resultados. Las mismas reservas dan siempre el mismo rango.
Posición: los meses que vienen
La pestaña «Posición» mira hacia delante: para cada uno de los próximos seis meses, cuánto llevas vendido hoy frente a lo que tenías vendido de ese mes en este mismo punto del año pasado. Para darte un veredicto necesita 395 días de historia, y te dice la fecha en que tus reservas los cumplen. Hasta entonces no se inventa uno: te enseña lo vendido hoy y cómo acabó cada mes el año pasado. Y te avisa de una trampa: «el año pasado, mismo punto» no es cómo acabó ese mes; es lo que tenías vendido ese día.

Por qué funciona
Sale de tu propia lista de reservas, con el día en que se hizo cada una y el día en que se canceló: las noches netas se cuentan, no se estiman. Te compara contigo. Y el veredicto sale de un rango, no de un número suelto.
Sus límites
Las dos primeras las escribe la propia pantalla, en «Limitaciones de este dato».

- El dinero no se compara: Airbnb pone a cero el de una reserva en cuanto se cancela.
- Los cambios de fechas no se ven: Airbnb no marca las reservas alteradas, así que una reserva cuenta con las noches que tiene hoy, el día en que se hizo.
- La causa no te la dice. Para eso, mira visibilidad, clics y conversión en el panel de Señales.
- «En ritmo» quiere decir que, con tan pocas reservas, la cifra no se distingue de tu referencia, no que todo vaya bien. Y el rango es el de tu anuncio, no el del mercado: la comparación con anuncios similares es el Pulso del mercado.
- Lee tus reservas con entrada hasta 430 días atrás, de cuarenta en cuarenta y hasta un tope de páginas. Si la lista se corta, la pantalla lo dice.